Estrechamente relacionado con el concepto de la ley de atracción, 'Padre rico, padre pobre' nos da una nueva imagen de la riqueza y nos sugiere lo fácil que es conseguirla si cambiamos nuestra aptitud y nuestras creencias hacia el dinero.
"Tuve dos padres, uno rico y uno pobre. Uno, era muy inteligente y altamente instruido; había obtenido un doctorado y completado cuatro años de trabajo de postgrado en un período inferior a dos años. Luego, asistió a las Universidades de Stanford, Chicago y Northwestern, para realizar sus estudios avanzados totalmente becado. Mi otro padre, nunca completó el octavo grado. Ambos hombres fueron exitosos en sus carreras, y trabajaron arduamente durante toda su vida. Los dos ganaron ingresos substanciales; pero uno de ellos luchó financieramente de por vida. El otro, se convertiría en uno de los hombres más ricos de Hawai. Uno falleció dejando decenas de millones de dólares a su familia, iglesia, e instituciones de caridad. El otro dejó cuentas por pagar. Ambos hombres eran fuertes, carismáticos e influyentes. Y ambos me ofrecieron sus consejos, pero no me aconsejaron las mismas cosas. Los dos creían firmemente en la educación, pero no me recomendaron el mismo camino de estudios." Este es el comienzo del libro de Robert T. Kiyosaki, donde el autor nos cuenta acerca de los conceptos aprendidos por su padre que lo convertirían más adelante en un hombre inmensamente rico. El libro se basa en constantes comparaciones entre la forma de pensar de su padre rico y de su padre pobre y nos enseña cuales son los esquemas mentales que nos obligan a quedarnos estancados en la pobreza.
Según las palabras del autor: ‘La principal razón por la cual las personas luchan financieramente, es porque han pasado años en escuelas pero no aprendieron nada acerca del dinero; el resultado es que las personas aprenden a trabajar por el dinero... pero nunca aprenden a tener dinero trabajando para ellos.’
Es un libro que todos aquellos que buscan la riqueza tendrían que tener bajo la almohada.




